Cuando estudiaba en la Universidad tenía un profesor de esos
que se hace querer por todos sus alumnos sin ser complaciente, sino que era justo
y todos lo entendimos así. Al final de año en una reunión de esas improvisadas,
le pedí que nos tomáramos una foto con el grupo, su repuesta fue tajante “no me
tomo fotos en grupo, pues no sé qué serán ustedes mañana y las fotos son para
siempre”, les confieso que lo que pensé fue, ¿pero que puede pasar? si esta foto
es mía y solo la van a ver las personas que yo quiera.
Ese episodio con el tiempo se me olvido, solo que hace unas semanas
atrás, encontré una foto mía en internet que no tenía ni idea que existía y no
sé por qué razón me vino el recuerdo del profesor que no quiso retratarse
con el grupo.



