Rosa Parks, la rebelde del autobús.


 

Llegó el mes de diciembre, es un mes que nos gusta a todos por la razón que sea. Da la sensación que el mundo cambiara, aunque sea momentáneamente, los medios de comunicación se aplacan de malas noticias. Se recuerdan los hechos alegres y las anécdotas positivas del pasado.

Leyendo un periódico digital, nos recordaba una historia sobre derechos civiles, donde la protagonista principal fue una mujer, me pareció tan interesante esta historia, que decidí ahondar más en ella y compartirla con ustedes en esta entrada del blog.

Hace más de medio siglo, un 1 de diciembre de 1955, en un autobús público, en la ciudad de Montgomery, Alabama en Estados Unidos, una mujer negra, activista de los derechos civiles de los afrodescendientes en Estados Unidos, se negó a pararse de su puesto para cedérselo a un blanco, dando inicio a la lucha de los derechos civiles de los negros en este país. Se trataba de una ley discriminatoria de la ciudad, que obligaba a las personas negras a dejarle sus asientos a los blancos, cuando no quedaban más asientos disponibles. Ese día, el conductor le ordenó a Rosa, que se parara pues debía darle el puesto a un blanco, “No, estoy cansada de ser tratada como una ciudadana de segunda clase”, le respondió Rosa al conductor, James Blake, quien acudió a la policía. Rosa acabó en la cárcel.

Así, los primeros de diciembre, en Alabama, se recuerda como el día de la rebelión de Rosa.

Esta lucha duró varios años hasta que en 1955 la batalla judicial contra esta ley llegó a su fin, cuando la Corte Suprema de los Estados Unidos la declaró Inconstitucional  

Rosa Parks, nació un 4 de febrero de 1913 en Tuskegee, Alabama, hija de un carpintero y una maestra. Rosa estudió en la escuela “Montgomery Industrial School for Girls”. Cuando terminó sus estudios se casó con el barbero Raymond Parks, miembro de la “Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color”, una organización que luchaba por los derechos civiles de los ciudadanos de color.

Después del incidente del autobús, Rosa Parks, pasó a ser una de las caras más representativas del movimiento de los derechos civiles en los Estados Unidos.

A principios de los años 60, se mudó a Detroit, donde trabajó con John Conyers , el representante afroamericano del Partido Demócrata.

 En 1979, la NAACP le otorgó su reconocimiento más alto, la medalla Spingarn y al año siguiente recibió el Premio Martin Luther King.

Rosa en 1983, fue incluida en el “Michigan Women’s Hall of Fame” por sus logros en el progreso de los derechos civiles.

En 1999, Rosa recibió la Medalla de Oro del Congreso De los Estados Unidos. La “Rosa Parks Library and Museum”, fue creado en su honor. El 13 de diciembre de 2015, fue inaugurado una estación del metro de Paris con el nombre de Rosa Parks.

En cada autobús de Miami hay un letrero detrás del asiento del conductor como tributo a Rosa Parks. Una estatua fue inaugurada por Obama en el “Salón Nacional de Estatuas en el Capitolio” en febrero de 2013. Rosa Parks obtuvo más de 20 doctorados honoríficos durante su vida. Fue autora de varios libros escritos en la década de los 90.

Desde 2002, la salud de Rosa Parks estaba delicada, especialmente por su avanzada edad. Rosa Parks murió, de un infarto de miocardio, el 24 de octubre de 2005, en una casa de retiro donde pasó sus últimos años, tenía noventa y dos años. Sus restos fueron honrados en la Rotonda del Capitolio, convirtiéndose de esta manera en la primera mujer y la segunda persona afroamericana en recibir este honor.

"La gente siempre dice que no cedí mi asiento porque estaba cansada, pero eso no es cierto. No estaba cansada físicamente, no más de lo normal después de un día de trabajo. No era vieja, aunque algunos se han imaginado que lo era. Tenía 42. El único cansancio que tenía era el de ceder".

T.A.F.


  

 

 

El alma de la mujer.

 


Leyendo los Twitter que sigo, me encontré con uno que me pareció interesante, pues a mis años y habiendo estudiado en colegio de monjas jamás había oído algo parecido. Fue un Twitter que tenía un hilo largo, que se refería a la imagen creada por la religión católica respecto a dos tipos de mujeres, una detestable, odiosa, representada por Eva y otra venerable, noble representada por la Virgen María, modelos que simbolizan “lo malo” y “lo bueno”. Se trata de dos tipos de mujeres completamente opuestas, Una es Eva y la otra María. La primera relacionada con todo lo indigno: el pecado, la maldad, la sexualidad; en tanto que la segunda se asocia con la pureza, la obediencia, la inocencia y la conciliadora entre lo divino y lo humano.

Creo que estos son argumentos que la sociedad patriarcal ha aprovechado para mantener sus valores machistas, como son la obediencia y la sumisión de la mujer.

Pero lo que más me llamó la atención fue uno de los tuits, de este largo hilo, que se refería a que, durante muchos siglos, las mujeres fueron consideradas por la iglesia, como criaturas “sin alma”. Esto me dejó tan impresionada, que me motivó a buscar más información.

Y ha sido en muchas épocas y en culturas diferentes, que se ha dudado de la condición humana de la mujer, se ha abusado de ella como objeto. Los hombres de algunas civilizaciones, tenían la firme duda de que la mujer fuera íntegramente una criatura humana por lo cual, en el Concilio de Macon, en el siglo IV de nuestra era, se discutió frenéticamente el caso: si posiblemente la mujer poseía un alma, habiéndose sometido a votación y resuelto la duda, por una escasa mayoría.

Durante siglos, fueron muy pocos los que impugnaron la creencia de la inferioridad de la mujer, inclusive, hubo quienes suponían que el cerebro femenino era mas pequeño que el del varón, pero de naturaleza más emotiva.

En la edad media los teólogos, todos hombres, se preguntaban incluso, si nosotras las mujeres éramos seres humanos. Se preguntaban “¿Tienen un alma o eran mas equiparables a animales superiores?”. Lo peor es que las mismas mujeres internalizaban estas actitudes y terminaban creyéndolas y aceptándolas.

Durante el feudalismo, donde la iglesia tenía un poder absoluto y por ser también la única institución educativa, fue la primera en predicar que la opresión de la mujer era algo “natural”, puesto que en el génisis se dice que tiene que vivir sometida a la autoridad del hombre.

Por supuesto hay voces, dentro la iglesia, quienes refutan estas afirmaciones, pero con argumentos muy poco convincentes “remontándonos al siglo XVI: en esta época, un joven profesor de Silesia llamado Valentius Acidalius, tuvo la ocurrencia de diseñar un panfleto humorístico en el que aprovechó la ambigüedad del término latino “homo” (el cual tiene dos acepciones: la de ser humano y la de varón) para demostrar que, según la Biblia, sólo los varones adultos tenían alma. Sin embargo, algunas personas no parecieron entender la broma, entre las que se encontraba un tal Simon Geddicus, que diseñó otro panfleto a modo de respuesta titulado "Defensa del sexo femenino". La mecha de la polémica estaba encendida y, a veces como burla a veces como crítica, fue retomada en nuevos panfletos, artículos y libros en los siglos posteriores hasta llegar a manos de los enciclopedistas franceses, que afirmaron que fue el Concilio de Trento donde por fin se reconoció que la mujer tenía alma, lo cual, nunca se afirmó en la Edad Media.

Simone de Beauvoir llegó a más, y afirmó que “los enciclopedistas quitaron definitivamente el polvo de la caspa eclesiástica, que había condenado a la mujer al nivel de los animales desde los orígenes del cristianismo”.

T.A.F.