Cuando la gravedad comienza a surtir efecto.


En días pasados mi vecina Blanca, me envió un video de Jane Fonda, el cual lo compartí en mi Facebook, allí lo pueden ubicar, donde la actriz, expone algo importante para nosotros los “mayorcitos”, pues son las reflexiones de una persona de 82 años que, sin embargo, parece tener en sus manos el elixir de la eterna juventud, que puede presumir de conservarse impecable pese al paso del tiempo, aunque es lógico, este haya dejado algunas huellas en su piel. Pero dicen que quien tuvo, retuvo y lo innegable es que es una especialista en sacarse partido sin desentonos, siempre elegante, siempre presumiendo de un maquillaje acorde con el momento y su estilo. Creo que no es fácil, extraerle tanto a la vida, sin embargo, creo que ella lo ha logrado. Hija de un mito como Henry Fonda, modelo en su juventud, actriz con dos Oscares, activista política, feminista militante, pacifista, esposa de un director de cine, de un activista y de un magnate…lo ha sido todo, sin olvidar que es también una figura controvertida. Ella logró que el aerobic se convirtiera en una actividad popular en todo el mundo, de su video “En forma” se vendieron 17 millones de copias.
Aún sigue activa como actriz. La serie “Grace and Frankie”, junto a Lily Tomlin, por Netflix ha sido todo un éxito.
Creo y no es que Jane Fonda le haga falta…pero si hay algo que han perseguido los humanos, es no envejecer o al menos que no se note, sobre todo en las arrugas, “en la vida real dar un beso es mejor actualmente, pero en las películas me preocupo por las arrugas” dijo la actriz y agregó: “Seré muy honesta. Quieres que sea una escena hermosa… no quieres mucha piel que está suelta cuando das un beso. Si te mueves mucho, !!! las cosas se comienzan a caer !!!”
Consejos para preservar una piel hermosa el mayor tiempo posible y limitar significativamente el envejecimiento de la piel, desde adentro.
EVITAR EL AZÚCAR REFINADO
Sí, el azúcar refinado es el enemigo número 1 de la renovación celular. Básicamente, el exceso de azúcar en la sangre se "carameliza" y endurece las fibras de elastina y colágeno, lo que da como resultado la falta de flexibilidad y estructura de la piel.
BEBER MUCHA AGUA
El cuerpo humano se compone, en promedio, de 60% de agua. Por lo tanto, beberla lo suficiente todos los días es esencial, tu cuerpo lo necesita. Como beneficio adicional, las frutas y verduras que están llenas de ella, como pepinos, tomates, lechuga, patilla. Al adoptar estos hábitos alimenticios, notarás rápidamente resultados en la calidad de su piel, también de las uñas y cabello
VITAMINA D
Este es un punto muy importante: la deficiente en vitamina D tiene consecuencias significativas en el envejecimiento de la piel.
La fatiga, las debilidades, las ojeras, las arrugas y las líneas de expresión se marcan más cuando existe deficiencia de esta vitamina. Lo recomendable es hacerse un análisis de sangre a ver si hay deficiencia.
A los 70 años comentó, Jane Fonda, que ”su aspecto físico se debía en un 30% al sexo, otros 30 a los genes, otros 30 al deporte y 10 a la cirugía”
¿Crees que es posible mantener un aspecto joven sin cirugía?
T.A.F.

2020: comienza una década.



Recuerdo que, cuando llegó el 2000 y comenzaba un nuevo milenio, vinó acompañado de gran cantidad de pronósticos, análisis y profecías, por esos días, me encontraba laboralmente activa y en unos de esos viajes de trabajo a la capital, asistí a un foro, donde se habló de Francis Fukuyama y de su libro “El fin de la Historia y el último hombre” donde  anunciaba el fin de la historia, pues, había llegado el fin de la lucha ideológica, las democracias liberales se habían impuestos a la guerra fría. Bueno ya han pasado 20 años, de haber entrado al nuevo milenio y nos encontramos en lo mismo, la guerra ya no es fría, sino bien caliente y el conflicto se repotenció y no involucro a todos, consecuencia de la utilización de los medios de comunicación, las redes sociales y sus fake news. Nuestro planeta está amenazado por sus propios habitantes, lo vemos sufrir día a día.
Sé que esta, no es una entrada como las que acostumbro a escribir, pero siguiendo el objetivo de este blog, tuve que hacerlo.
Esta realidad me duele, nuestras vidas están a merced de los que mueven los hilos, imperceptibles para nosotros.  
En la calma de nuestras casas vemos la televisión, consultamos nuestros celulares y “navegamos” por la internet; leemos, oímos y vemos diariamente las noticias. La violencia tomó un asiento en nuestras casas. El 2020 empezó con ruidos de tambores de guerra, “al borde de una catástrofe planetaria” y nosotros, aunque somos simples oyentes pasivos de la noticia, de las redes sociales, de los comentaristas, no dejamos sin embargo de sentir un hormigueo en el estómago y nostalgia por esa humanidad que está más allá, que sentimos que se nos va y da paso al odio, a la incertidumbre, al temor, a la desconfianza.
Es casi imposible distinguir entre el bien y el mal, entre lo que es verdad y lo que es mentira, se ve todo difuso, vago. El temor al otro, a la otra, temor a la diferencia, al color, a la realidad ajena, al lenguaje que no comprendemos, a la historia que desconocemos, a la religión que no practicamos, al credo que no rezamos, se ha convertido en la causa de la desconfianza, en la justificación del odio, en la estimulación al recelar del otro. Nos hemos convertido en una sociedad muy bien informada, pero en extremo ignorante.    
Usamos la información para profundizar nuestro desconocimiento y nuestra incapacidad para hacer empatía con el otro. ¿Acaso nos hemos deshumanizado? Nos hemos convertido en personas profundamente individualistas, indiferentes al dolor ajeno, incapaces de reconocer nuestras individualidades y respetar las individualidades ajenas. ¿Somos acaso portadores de la verdad absoluta en un mundo habitado por millones de verdades relativas?
Son simple reflexiones.
T.A.F