La pirata.

 


Esta semana leí una noticia farandulera, sobre la saga “Piratas del Caribe”, donde los estudios Disney, están pensando reemplazar a Johnny Depp por el actor Dwayne “La Roca” Johnson, y  dan muchas razones para hacer este cambio. En la misma noticia dejaban entrever la posibilidad de hacer una película de “Piratas del Caribe” donde la protagonista sea una mujer, una especie de corsaria. 

Hemos creído que la piratería ha sido una actividad controlada por hombres.  Durante muchos años hemos relacionado la imagen de los piratas a hombres, violentos, rudos, barbudos, malencarados, creo que en parte se debe a que las películas nos muestran esas imágenes, solo he visto una película donde la protagonista Geena Davis, hace el papel de una pirata. No obstante, a lo largo de la historia ha habido mujeres que se han convertido en leyenda como piratas y que han dirigido grandes flotas y tripulaciones.

Averiguando sobre este hecho, resulta que sí, han existido mujeres piratas, corsarias, bucaneras y filibusteras.

Tal es el caso de Anne Dieu-Le-Veut, quien fue una pirata, nacida el 28 de agosto de 1661, en la provincia de Bretaña en Francia, según los historiadores fueron muchas sus aventuras, las cuales se se cuentan entre la realidad y la fantasía. 

Se cuenta que posiblemente fue deportada como criminal a una isla, caribeña; “Île de la Tortue”, que forma parte de Haití, en ese entonces colonia francesa. En 1684, se casó con el bucanero Pierre Lelongel, el cual murió seis años después, pero tuvieron una hija, Marie Marguerite Lelong. Luego Anne, se casó con Joseph Cherel, pero este también murió dos años después. Con él tuvo otro hijo: Jean-François Chérel.

Pero a Anne, como que le encantaba casarse, pues en 1693, después de amenazarlo con dispararle por haberla insultado, terminó casándose con un famoso bucanero: Laurens De Graaf.

Según el relato del suceso, Anne, sacó un arma y desafío a De Graaf a un duelo, para vengar la muerte de su esposo a lo cual Laurens, se opuso, diciendo que no pelearía con una mujer y al mismo tiempo le propuso matrimonio con gran entusiasmo por su valentía y así, se casaron el 28 de julio de 1693; con Laurens tuvo dos hijos, Marie Catherine De Graff y un varón quien murió siendo niño.

Aunque se consideraba de mala suerte mantener una mujer a bordo de un barco, para Anne, era lo contrario, se le consideraba un amuleto de la buena suerte.

Se testimonia que ella participó en la piratería activamente y luchó al lado de Laurens en los actos de piratería y que compartían las actividades en el barco y también el mando.

Aparentemente, fue durante estos años que su nombre Anne Dieu-Le-Veut, se hizo conocido como Anne “God-Wants" (Dios-quiere).

Laurens, en 1693, fue galardonado con el título nobiliario de Caballero, por haber tomado por asalto a Jamaica la cual era colonia inglesa, la venganza de los ingleses, no se hizo esperar, al año siguiente se vengaron, tomaron “Île de la Tortue” y Anne y sus dos hijas fueron tomadas prisionera y mantenidas como rehenes durante tres años, a pesar de los esfuerzos de Francia para liberarlas. Pero en 1698, fue liberada y se reunió con su esposo. Después de este hecho, no se conoce muy bien que pasó con sus vidas, entre la realidad y la leyenda se dice, que finalmente se establecieron en Luisiana.

Una de sus hijas se hizo conocida por haber tenido un duelo con un hombre y que, de esa manera, se dijo que la convirtió en una digna hija de Anne.

Se conoce que de Graaf murió en Santo Domingo en el año 1704 y que Anne Dieu-Le-Veut murió el 11 de enero de 1710, en Cabo Haitiano.

T.A.F.

 


 

 

Gerda Taro: una fotógrafa olvidada.


El martes pasado, 21 de septiembre, leí en las noticias, que era el aniversario, de la creación del daguerrotipo, el cual fue creado por francés, Louis Daguerre, en el año 1839, fecha en la que empezó a desarrollarse todo el proceso por el cual se consigue una imagen en positivo, partiendo de una placa de cobre cubierto de yoduro de plata. Este invento le dio origen a la fotografía.

Daguerre patentó su invento y publicó un manual con toda la tecnología para su utilización, el cual fue traducido a ocho idiomas.

A la América Latina su invento llegó por primera, de la mano del primer “fotógrafo”, Louis Compte, llamado también el “El Abate Louis Compte”, un francés, que se instaló en Montevideo en el año de 1840 hasta el año 1847 cuando regresó a su país natal, sin embargo, durante su permanencia en esta ciudad, Compte, dio clases de matemáticas,  francés, geología, dibujo y en especial tenía el objetivo de reflejar los paisajes de América, para lo cual ofreció, también enseñar, el procedimiento del daguerrotipo. Existen documentos donde se deja constancia de las primeras “fotografías” (daguerrotipos), tomadas en Rio de la Plata, Argentina.

De allí que el 21 de septiembre se conmemora el día del fotógrafo en toda la América Latina como recuerdo de la llegada del daguerrotipo a Rio de la Plata.

Aunque esta profesión, fue concebida y destinada solo para los hombres, desde los principios del siglo XX, hubo muchas mujeres, olvidadas por los historiadores, que fueron encargadas de abrir caminos en esta profesión y mirar a través del objetivo de la cámara, con una visión femenina de la realidad, por muy dura que esta sea.    

Tal es el caso de Gerta Pohorylle, quien nació en Stuttgart, Alemania, el 1 de agosto de 1910 dentro de una familia judía. Tras el ascenso del partido Nazi, en 1933, Gerta decidió huir a Paris junto con una amiga. Un año después conoce a quien sería su pareja, y compañero de trabajo, Ender Friedmann.

Ambos desarrollaron una idea genial: inventaron un personaje ficticio, con el cual firmarían sus trabajos fotográficos que venderían posteriormente a los medios de comunicación.

Así nació, “Robert Capa”, quien se hacía pasar por un fotógrafo americano, rico y famoso. 

Ender, que se hacía pasar por el operador de laboratorio de Capa, sería quien realmente hacia las fotos que Gerda, quien trabajaba para una agencia de fotografía, se encargaría de vender como originales. Y así funcionó la farsa.

Al comienzo de la Guerra Civil Española, ambos se trasladan a España a cubrir el conflicto, al principio siguieron, utilizando indistintamente el nombre de “Capa”. Habiendo luego un cierto distanciamiento entre ambos. Ender se quedó con el nombre de Capa y Gerta creo “Foto Taro”, con el cual firmaba sus trabajos y se destacó como la primera mujer corresponsal de guerra, su trabajo más importante, fue el de la batalla de Brunete en su primera fase.

Gerda Taro murió en un accidente durante el repliegue del ejército republicano. Gerda se subió al estribo de un carro. En un momento de un ataque aéreo, aviones volando a baja altura, Gerda cayó al suelo y fue arrollada accidentalmente por un tanque en la batalla de Brunete. Quedó gravemente herida, fue trasladada al hospital. Allí murió pocas horas después, del 26 de julio de 1937, seis días antes de cumplir 27 años.

T.A.F.